sábado, 18 de septiembre de 2010

[ Mi cuento favorito ]

He aquí mi cuento favorito...no es para niños (sobre todo por el final):


La Señorita Green
[ Guillermo Samperio ]

Ésta era una mujer, una mujer verde, verde de pies a cabeza. No siempre fue verde, pero algún día comenzó a serlo. No se crea que siempre fue verde, pero algún día comenzó a serlo, hasta que algún día fue verde por dentro y verde también por fuera.


Tremenda calamidad para una mujer que en un tiempo no fue verde.


Desde ese tiempo lejano hablaremos aquí. La mujer verde vivió en una región donde abundaba la verde flora; pero lo verde de la flora no tuvo nada que ver con su verdosidad. Tenía muchos familiares; en ninguno de ellos había una gota de verde. Su padre, y sobre todo su madre, tenían unos grandes ojos cafés. Ojos cafés que siempre vigilaron a la niña que algún día sería verde por fuera y por dentro verde. Ojos cafés cuando ella iba al baño, ojos cafés en su dormitorio, ojos cafés en la escuela, ojos cafés cuando la niña hurgaba en sus calzoncitos blancos de organdí.


Una tarde mientras ella imaginaba que unos ojos cafés la perseguían, la niña cayó del columpio y se raspó la rodilla. Se miró la herida y , entre escasas gotas de sangre se descubrió lo verde.


No podía creerlo; así que, a propósito, se raspó la otra rodilla y de nueva cuenta lo verde. Se talló un cachete y verde. Se llenó de raspones y verde y verde y nada más que verde por dentro. Desde luego que, una vez en su casa, los ojos cafés, verdes de ira, la nalguearon sobre la piel que escondía lo verde.


Más que asustarse, la niña verde entristeció. Y años después, se puso aún más triste cuando se percató del primer lunar verde sobre uno de sus muslos.


El lunar comenzó a crecer hasta que fue un lunar del tamaño de la jovencita.


Muchos dermatólogos lucharon contra el verde y todos fracasaron. Lo verde venía de otro lado. Verde se quedaría y verde se quedó. Verde asistió a la preparatoria, verde a la universidad, verde iba al cine y a los restoranes, y verde lloraba todas las noches.


Una semana antes de su graduación, se puso a reflexionar: "Los muchachos no me quieren porque temen que les pegue mi verdosidad; además, dicen que nuestros hijos podrían salir de un verde muy sucio o verdes del todo. Me saludan de lejos y gritan -Adios, Señorita Green- , y provocan las más tristes verdes lágrimas. Pero desde este día usaré sandalias azul cielo, aunque se enojen los cafés. Y no me importará que me digan señorita Green porque llevaré en los pies un color muy bonito."
Y así, esa misma noche, la mujer verde empezó a pasear luciendo zapatillas azules que les recordaban el mar y las tardes de cielo limpio a quienes la miraban. Aunque dijo "un color muybonito" un tanto cursi y verdemente, sin imaginar lo que implicaba calzarse unas sandalias azules, la suerte le cambió.


Cuando la mujer verde pasaba por los callejones más aburridos, la gente pensaba en peces extraños y sirenas atractivas: una inesperada imaginación desamodorraba las casas.




-Gracias mujer verde- le gritaban a su paso.


Si la mujer verde salía a dar la vuelta en la madrugada, aquellos que padecían insomnio llenaban sus cabezas con aleteos alegres y cantos de aves y vuelos en cielos donde la calma reposaba en el horizonte; luego, dormían soñando que una mujer azul les acariciaba el pelo.


Pronto, la fama de la mujer verde corrió por la ciudad y todos desearon desaburrirse, o curarse el insomnio, o tener sueños fantásticos, o viajar al fondo del cielo azul.


Una tarde, mientras la mujer verde descansaba en su casa, tocaron a la puerta. Ella se arregló su verde cabello y abrió. En el quicio de la puerta se encontraba un hombre, un hombre violeta, violeta de pies a cabeza. Se miraron a los ojos. La mujer verde vio un dragón encantador. El hombre violeta se acercó a la mujer verde y la mujer verde se acercó al hombre violeta. Entonces, un dragón violeta voló hacia la cascada y ahí se puso a jugar hasta que se dejó ir en la corriente de peces.



...y lo que sucedió después queda en tu imaginación.




ilustración: [ Anais Ferrer ]

8 comentarios:

  1. Sabes? también es uno de mis cuentos favoritos...
    Que tengas un gran día.
    P.

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  2. Te veo verde... te siento verde.
    Ale...

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  3. me ciento verdederamente feliz

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  4. Y que entienden del cuento? les trae alguna refleccion?

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  5. Cuando se publico este cuento y con qe fin?

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  6. Es mi cuento favorito porque yo soy la mujer verde.

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